Psicópatas
Psicópatas
Vicente Garrido, Perfiles Ciminales (2012)
La psicopatía representa un cuadro clínico clasificado como un trastorno de personalidad, que incluye un conjunto de rasgos de naturaleza interpersonal, afectiva, conductual (estilo de vida) y antisocial. En el ámbito interpersonal, los psicópatas se caracterizan por poseer encanto superficial, narcisismo o grandioso sentido de la autoestima, mentir de manera patológica y emplear con maestría la manipulación y el engaño. Por lo que respecta a la faceta afectiva, destaca la falta de sentimientos de culpa, la ausencia de empatía y las emociones superficiales, junto con la incapacidad de responsabilizarse de los actos cometidos. En la faceta de la conducta o del estilo de vida predomina la irresponsabilidad en el cumplimiento de las obligaciones, la búsqueda de excitación, la impulsividad, la falta de metas realistas y un ánimo de vivir a costa de los demás (vida parásita). Finalmente, en la faceta antisocial, los psicópatas muestran una notable falta de autocontrol, problemas precoces de conducta, delincuencia juvenil, una amplia versatilidad delictiva y el quebrantamiento frecuente de las condiciones de la libertad vigilada o condicional.
Los psicópatas que presentan un historial criminal ya desde jóvenes son los más activos, los que cometen delitos más graves, los más versátiles. De entre los delincuentes conocidos por la policía y la justicia, éstos son los que tienen mayor riesgo de reincidencia, los que peor funcionan en los programas de tratamiento. Muchas veces su comportamiento desafiante aparece incluso mientras cumplen pena de prisión, al generar numerosos conflictos con los otros presos y con los funcionarios. Estos psicópatas identificados como tales son muy impulsivos, abusan generalmente del alcohol y de las drogas, y prolongan su carrera delictiva más allá de los cuarenta años. Dejan de delinquir al ser demasiado viejos para el crimen, o cuando las drogas les dejan hechos polvo, o bien, si tienen suerte, porque algún familiar o institución les permiten algún retiro donde la violencia ya no les aporta gran cosa. Anglés, el asesino desaparecido de las niñas de Alcácer, es un buen ejemplo, así como Pedro Jiménez, que mató a dos jóvenes policías en prácticas aprovechando un permiso del que disfrutaba cuando ya estaba terminando su condena.
Psicópatas integrados
Los psicópatas «integrados» son otra cosa. Estos individuos tienen un mejor control de los impulsos, planifican más, y cuando al fin deciden delinquir tienen muy claro que merece la pena correr los riesgos con tal de lograr sus propósitos. Puede ser dinero, propiedades, librarse de alguien incómodo, vengarse de un agravio… Nadie se espera esa violencia porque no tienen antecedentes penales (o al menos éstos no son por delitos graves), trabajan y muchas veces tienen una familia. Sin embargo, el núcleo de la personalidad de ambos es el mismo: falta de empatía, emociones superficiales, profundo egocentrismo, acentuado narcisismo… Las diferencias radican en que el psicópata criminal (no integrado) ha ejercido el delito desde joven, probablemente porque sus ansias hedonistas, su deseo de gratificación inmediata y su impulsividad y deseo de vivir situaciones límites le llevaron muy pronto a quebrantar las leyes y a explotar a los demás. Los psicópatas integrados manipulan mejor, tienen menos necesidad de vivir al filo de la navaja y han tenido el suficiente autocontrol como para llegar a adultos respetando las leyes. Muchos psicópatas integrados —la mayoría— no son delincuentes, por más que su compañía sea fuente de dolor para quienes les rodean. Pero algunos, por razones que aún no se conocen, explotan con un gran acto de violencia en edad ya bien adulta, por una razón claramente precisa en sus mentes, generalmente buscando algo: dinero, sexo, mayor autonomía y poder… Si esa explosión violenta exige la muerte sucesiva de varias personas estamos frente a un asesino en serie, como es el caso del celador de Olot o de Remedios Sánchez, -ambos, asesinos en serie aparecidos en Cataluña, España-. En contra de lo que la gente cree, no tienen por qué ser particularmente inteligentes: basta con que sean discretos y adopten unas mínimas precauciones; en el fondo cuentan con la ventaja de que la gente normal no espera que nadie mate ancianas en un geriátrico o en sus casas aprovechando que se les invita a tomar café.
Psicopatía y violencia
La investigación actual señala que, si bien los psicópatas incurren tanto en la violencia reactiva como en la violencia instrumental, sus rasgos de personalidad y de comportamiento los orientan especialmente hacia la violencia proactiva o instrumental (usada como medio para conseguir una meta), es decir, hacia una agresión premeditada o «fría», dado que el deseo de explotar a los otros, emparejado con la falta de empatía por lo que les puede ocurrir, les permitiría planear con antelación esquemas de engaño y de manipulación con los que conseguir sus deshonestos propósitos.
Y ¿quiénes son los criminales con mayor capacidad de actuar de forma depredadora o premeditada, sin que importen el dolor y el sufrimiento de la víctima? El asesino en serie es el candidato ideal: la persona que mata a dos o más en diferentes momentos temporales, en una discontinuidad anímica que hace que los hechos sean independientes, es decir, que del crimen primero se derive un tiempo de vida normal o integrada que se romperá cada vez que vuelva a matar.
Estrada Torres Sebastian Emiliano 5 E
ResponderBorrarLo que más me llamó la atención es cómo se hace la distinción entre los psicópatas criminales de los psicópatas integrados, ya que muchas veces uno tiende a pensar que las personas que presentan psicopatía siempre cometen delitos graves o comportamientos violentos. Sin embargo, se deja muy claro que muchos psicópatas llevan una vida normal, aunque generen mucho sufrimiento a quienes los rodean. También me pareció muy interesante la explicación sobre la violencia instrumental y cómo algunos llegan a convertirse en asesinos en serie, actuando con una frialdad que resulta difícil de imaginar.
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ResponderBorrarBlanco Guillén Danna Yoany 5 E
ResponderBorrarMe pareció muy interesante el enfoque de Vicente Garrido sobre la psicopatía, especialmente la distinción entre los psicópatas criminales y los psicópatas integrados. Este análisis permite entender que no todos los psicópatas son violentos de forma visible desde jóvenes, y que muchos pueden llevar una vida aparentemente normal hasta que cometen actos graves. También me llamó la atención cómo los psicópatas tienden más a la violencia instrumental, es decir, planeada y con un propósito, lo cual los hace especialmente peligrosos porque pueden parecer personas comunes hasta que actúan. Este tipo de conocimientos me ayuda a entender mejor el perfil psicológico de algunos criminales famosos, como los asesinos en serie, y cómo su falta de empatía y alto nivel de manipulación les permite pasar desapercibidos. Creo que este tema es muy relevante para entender ciertos comportamientos delictivos y cómo la psicopatía puede manifestarse de distintas formas en la sociedad.
Diana Camila Olivares Lucio
ResponderBorrarGrado y grupo: 5-E
Me pareció interesante leer sobre la psicopatía y cómo se manifiesta en diferentes personas. Me llamó la atención que los psicópatas pueden ser muy diferentes en cuanto a su comportamiento y estilo de vida, pero todos comparten ciertos rasgos de personalidad como la falta de empatía y el egocentrismo.
Me gustó cómo el autor explicó que los psicópatas "integrados" pueden parecer personas normales y respetables, pero en realidad pueden ser capaces de cometer actos de violencia terribles. También me pareció interesante la idea de que la psicopatía no está necesariamente relacionada con la inteligencia, sino más bien con la capacidad de manipular y engañar a los demás.
En general, creo que este texto es muy informativo y ayuda a entender mejor la psicopatía y su relación con la violencia. Me gustaría leer más sobre este tema y explorar cómo se puede prevenir y tratar la psicopatía.
Jonatan Hernández Guerrero 5-E
ResponderBorrarMe parece que la psicopatía es un tema muy interesante. La forma en que algunos psicópatas pueden manipular y engañar a los demás sin sentir culpa o remordimiento es realmente impresionante. Es interesante que algunos psicópatas puedan parecer encantadores y carismáticos en la superficie, pero en realidad sean personas muy dañinas. La falta de empatía y la tendencia a vivir a costa de los demás son rasgos que me parecen muy negativos.
En general, creo que la psicopatía es un tema muy complejo y que requiere una atención especializada.
Lesli Karely Alvarez Castro 5•E
ResponderBorrarLo más interesante para mí es que los psicópatas integrados plantea una reflexión inquietante sobre cómo el peligro que percibimos no siempre se presenta con señales evidentes. A diferencia del estereotipo de criminales impulsivos, estas personas logran camuflarse bajo una fachada de normalidad, lo que los hace más difíciles de detectar y potencialmente más letales. Lo más perturbador no es sólo su capacidad de manipulación o la frialdad emocional, sino que pueden convivir durante años con otros sin levantar sospechas, hasta que un día deciden actuar.
Claudia Gabriela Cepeda Torres 5-E
ResponderBorrarlo más interesante de este texto es cómo se describe la psicopatía no solo como un trastorno clínico, sino también como un continuo que va desde criminales violentos hasta psicópatas “integrados” que logran desenvolverse en la sociedad sin cometer delitos evidentes. Resulta especialmente llamativa la diferencia entre ambos tipos, pues rompe con la idea estereotipada del psicópata como necesariamente violento, mostrando que muchos pueden pasar desapercibidos. También destaca el vínculo entre psicopatía y violencia instrumental, lo que abre una puerta fascinante para analizar cómo ciertos rasgos de personalidad pueden predisponer a conductas frías y planificadas.
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ResponderBorrarSierra Gallegos Fatima Yolitzi
ResponderBorrarGrado y Grupo: 5-E
Me pareció muy interesante cómo se explica la diferencia entre los psicópatas criminales y los psicópatas integrados. Muchas veces, cuando escuchamos la palabra “psicópata”, pensamos automáticamente en un asesino o criminal violento, pero el texto aclara que no todos actúan de esa manera ni tienen un historial delictivo desde jóvenes. Lo que más me llamó la atención fue el concepto de “psicópata integrado”: personas que pueden tener una vida aparentemente normal con trabajo, familia o incluso una buena posición social, pero que en el fondo comparten rasgos como la frialdad emocional, el egocentrismo y la falta de empatía. Me hizo reflexionar sobre lo difícil que puede ser identificar a estas personas, especialmente porque muchas veces saben manipular su entorno y no necesariamente cometen delitos visibles.
Creo que este tipo de información es muy útil para nosotros como estudiantes de psicología, porque nos ayuda a entender que la psicopatía no siempre se manifiesta de forma evidente.
Castro Méndez Edgardo 5-E
ResponderBorrarMe pareció muy interesante la parte de los psicópatas integrados, pues son individuos que se pueden adaptar muy bien en la sociedad, personas comunes como todos nosotros, lo cual en mi opinión personal representan un peligro más grave que los psicópatas comunes, pues como lo describe el blog , nadie en la sociedad espera ese tipo de acciones de alguien que esta bien integrado a la sociedad, a diferencia de un psicópata que ya es predecible, podríamos estar tratando con este tipo de personas a diario, podrían ser nuestros vecinos, conocidos o familiares y nunca lo sabríamos si no son descubiertos.
Alvizo Yañez Valeria Lizeth 5° E
ResponderBorrarMe parece interesante la distinción entre los psicópatas "integrados" y los psicópatas criminales, el hecho de que algunos psicópatas puedan llevar una vida aparentemente normal, con trabajos y familias, pero aún carezcan de empatía y manipulen a quienes los rodean, realmente resalta lo compleja que puede ser la psicopatía. Este tipo de psicópata "integrado" es a menudo mucho más difícil de identificar, lo que puede hacer que su impacto en la sociedad sea más sutil pero igualmente dañino.
David Mireles Torres
ResponderBorrarEste texto me pareció fascinante y perturbador al mismo tiempo.Ya que me impactó mucho cómo se describen los distintos niveles y tipos de psicopatía, y cómo pueden pasar tan desapercibidos en la sociedad. Lo más interesante para mí fue la parte de los psicópatas integrados. Es impresionante pensar que una persona con un trabajo, una familia y sin antecedentes penales pueda estar tan desconectada emocionalmente de los demás y, aun así, aparentar ser completamente normal. Ese contraste entre lo que parecen y lo que realmente son me dejó reflexionando sobre lo poco que sabemos de las personas que nos rodean.
También me llamó mucho la atención cómo estos individuos pueden planear actos violentos con total frialdad, como si fueran simples estrategias para conseguir algo. El hecho de que la violencia no sea impulsiva sino racional y premeditada en muchos casos es algo que rompe con la típica imagen del asesino descontrolado. Acá estamos hablando de gente que calcula, que observa, que actúa cuando cree que es conveniente… y eso lo vuelve aún más inquietante.
Leonardo Yaguel Castillo Sánchez. 5•E.
ResponderBorrarQuería comentar un poco sobre la psicopatía, que muchas veces se muestra de forma muy simple en películas, pero en realidad es mucho más compleja. Según Vicente Garrido, es un trastorno de personalidad que afecta distintas áreas: cómo se relacionan, cómo sienten, cómo viven y cómo se comportan socialmente.
Los psicópatas suelen tener mucho carisma, manipulan bien, mienten con facilidad y no sienten culpa ni empatía, lo que les permite hacer daño sin remordimiento. Suelen ser impulsivos, irresponsables y muchos tienen conductas delictivas desde chicos.
Algo que me pareció interesante es que hay psicópatas criminales y otros llamados psicópatas integrados. Los primeros delinquen desde jóvenes y son más violentos. Los integrados, en cambio, pueden llevar una vida normal, pero comparten los mismos rasgos peligrosos. A veces, incluso ellos pueden explotar con actos violentos ya de adultos.
Además, usan la violencia de forma fría y calculada, como un medio para conseguir algo, sin importarles el sufrimiento de la víctima. Y eso los hace especialmente peligrosos.